miércoles, marzo 16, 2005

Tener el control...

Durante casi toda mi vida, hice lo que todos consideraban que era bueno para mí.

Un día, hace poco por cierto, me di cuenta que no era feliz, porque perdía demasiado tiempo tratando de darles gusto a los demás, y también supe que al hacerlo de esta manera, les otorgaba el poder a estas personas de indicarme el rumbo, de criticarme y juzgarme además de sentirse ofendidos si no hacia lo que ellos consideraban correcto.

Tuve que aprender a discernir entre el ser y el deber ser, en mi trabajo, aprendí que lo que no esta en el reglamento, y que siempre hice son simples actos de amor, y que puedo decidir entre hacerlos y no. Como hija, aprendí a honrar a mis padres, y a soltar el cordón umbilical que tenia atado a mi muñeca derecha. Como hija de Dios, aprendí a seguir sus enseñanzas, liberándome del yugo que me imponía la religión. Como madre, aprendí a darles todo lo posible y entender que lo imposible es eso en toda la extensión de la palabra. Como mujer tengo que recordarme cada día que lo soy, además de ser madre, hija, empleada y miembro de una comunidad. Como ser humano, aprendí que soy parte de una creación, donde todo lo que me rodea, esta ahí para ayudarme a ser feliz, y que de la misma manera debo retribuir a la naturaleza, teniendo una actitud positiva para que mis hijas y sus hijos y los que vienen, tengan la oportunidad de tener el mundo a sus pies como lo he tenido yo. Y lo mas importante creo, es que aprendí a vivir con la responsabilidad de que cada uno de mis actos y cada una de mis decisiones, tienen un efecto del que solo yo soy responsable. Lo que aun me falta por aprender es a tener paciencia, paciencia a que mis seres queridos lo acepten y respeten que ahora yo tengo el control de mi vida.